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De acuerdo con el articulo
123 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos,
la seguridad social en México cubre servicios
de salud, prestaciones económicas y sociales.
Evolución
de la Seguridad Social en México;
Fechas y Acciones que Dieron Origen al
Sistema de Pensiones:
1906 - Se propone
la obligación para
los patrones a pagar indemnización por
accidentes laborales y otorgar pensión
a los obreros que hubiesen agotado sus energías
en el trabajo, esto incluido en el capítulo “de
capital y trabajo”. Se encuentra en el
programa del Partido Liberal, publicado por
el grupo de los hermanos Flores Magón,
en el exilio en E.U.A.
1910 - Iniciativa de Ley para asegurar pensiones
a los obreros mutilados en la industria, en
las minas o en la agricultura, o bien pensionar
a sus familiares cuando aquellos pierdan la
vida en servicio de alguna empresa. Don Francisco
I. Madero se compromete a presentar dicha iniciativa
al aceptar la candidatura presidencial.
1913 - Se presenta en la Cámara de Diputados
el primer proyecto de Ley del trabajo, con
el fin de plantear soluciones a los siguientes
problemas: contrato de trabajo, descanso dominical,
salario mínimo, habitación del
trabajador, educación de los hijos de
los trabajadores; y se incluyó un capítulo
del seguro social. En las cuales quedaron pendientes.
1917 - Se determina el compromiso de atender
con mayor énfasis la problemática
de los derechos sociales reflejado en la frac.
XXIX del Art. 123. que resolvería, de
una manera razonable, el problema de los riesgos
sufridos por los trabajadores, y la necesidad
de encontrar un sustituto del salario, cuando
por razones de invalidez o de vejez, los trabajadores
dejaban de ser útiles para el servicio.
1921 - Primer proyecto de Ley del Seguro Social
promovido por el entonces presidente de la
República General Álvaro Obregón.
Y cuya solución se esperaba encontrar
en gran medida con la aplicación de
los seguros sociales. El proyecto contenía
graves deficiencias, aunque de cualquier forma
nunca fue aprobado por el Congreso de la Unión.
1925 - Se crea la Ley de Pensiones Civiles
y de Retiro, expedida por el entonces Presidente
Plutarco Elías Calles.
1926 - Se crea la Dirección General
de Pensiones de Retiro, con tres objetivos
fundamentales:
- Otorgar préstamos pequeños,
a corto tiempo, a todos los trabajadores federales
a fin de que éstos pudieran atender
necesidades
-Otorgarles préstamos hipotecarios
-Otorgar a aquellos trabajadores que hubieren
cumplido 55 años mínimo de servicio,
disfrutar de una pensión ajustada al
promedio de sueldos obtenidos durante los últimos
cinco años de servicio.
Se publica la Ley de Retiros y Pensiones del
Ejército y Armada Nacionales, misma
que dio origen a la Dirección de Pensiones
Militares.
1928 - Se crea un comisión encargada
de preparar un capítulo de seguros sociales,
para formar parte de la proyectada Ley Federal
del Trabajo. Dicho proyecto eliminaría
el citado capítulo.
1929 - Se modifica el texto de la fracción
XXIX, por Decreto, publicado en el Diario Oficial,
con la intención de que se centralizara
el sistema de la seguridad social, en donde
se consideraba de utilidad pública la
expedición de la Ley del Seguro Social,
y que ella comprendía los seguros de
invalidez, de vida, de cesación involuntaria
de trabajo, de enfermedades y accidentes y
otros con fines análogos.
1932 - El Congreso de la Unión otorgó facultades
extraordinarias al Ejecutivo Federal para expedir
una Ley Reglamentaria del Seguro Social Obligatorio
a fin de llevar a efecto dicha Ley; sin embargo,
por la renuncia del entonces Presidente Pascual
Ortiz Rubio tal meta quedó incumplida.
1934 - Se determina la integración de
una Comisión encargada de elaborar un
anteproyecto de Ley del seguro social. Con
el entonces Presidente de la República
Abelardo L. Rodríguez.
1943 - Se promulga la ley del Seguro Social,
reglamentaria de la fracción XXIX del
articulo 123 de la Constitución Federal,
que desde su primer artículo señalara
que el seguro social constituye un servicio
público nacional establecido con carácter
obligatorio.
1959 - Se presenta la Iniciativa de Ley que
dio origen al Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado, por
el entonces Presidente Adolfo López
Mateos.
1960 - La Dirección General de Pensiones
y de Retiro se transformó en el ISSSTE.
1973 - Se decreta por parte del Congreso de
la Unión , la nueva Ley del Seguro Social,
misma que nos regiría hasta 1997. En
ella se creó el seguro de guarderías
para hijos de aseguradas, se estableció el
régimen voluntario, y quizá lo
que más llamó poderosamente la
atención: la inserción de las
prestaciones sociales.
1976 - La Ley del Instituto de Seguridad Social
para las Fuerzas Armadas Mexicanas, dio por
resultado lo que actualmente es el Instituto
de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas
Mexicanas.
1992 - Se crea el Sistema de Ahorro para el
Retiro (SAR); por Decreto se promulga en el
Diario Oficial de la Federación. Incluida
ahora con la Ley del Seguro Social como Capítulo
V-Bis “Del seguro del Retiro”.
Decreto por el que se establece a favor de
los trabajadores al servicio de la Administración
Pública que estén sujetos al
régimen obligatorio de la Ley del Instituto
de Seguridad y Servicios de los trabajadores
del Estado, un sistema de ahorro para el retiro.
1993 - Se publicó en el Diario Oficial
de la Federación el Decreto que reforma,
adiciona y deroga diversas disposiciones de
la Ley del ISSSTE, a través del cual
los beneficios establecidos en el anterior
decreto de 1992, se incorporaron al texto de
la ley mencionada, con el cual el Sistema de
Ahorro para el Retiro se integró como
uno de los ramos de aseguramiento que comprende
el régimen obligatorio del Instituto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores
del Estado.
1994 - Decreto para la Coordinación
de los Sistemas de Ahorro para el Retiro. (CONSAR)
1995 - El Congreso de la Unión decreta
la nueva Ley del Seguro Social, que regirá a
partir de julio de 1997, en el que se establece
como seguro obligatorio las prestaciones sociales
institucionales y de solidaridad social, proporcionadas éstas
a núcleos de población marginadas
rural o urbana, presentada por el Presidente
Ernesto Zedillo Ponce de León.
1997 - Entra en vigor la Ley del Seguro Social.
Importancia
de la Seguridad Social en México
La seguridad
social en México es uno
de los grandes logros de la Revolución
de 1910; data de 1943 con la publicación
en el Diario Oficial de la Federación,
de la Ley del IMSS, que le da vigencia y, desde
esa fecha, sorteando siempre problemas derivados
de su función, ha venido atendiendo
al pueblo de México, a tal grado, que
actualmente se hace cargo de más de
la mitad de la población y se responsabiliza
de mejorar la vida y la salud de ellos, habiendo
logrado la desaparición de muchas de
las enfermedades que asolaban a la población
y ocasionaban infinidad de muertes, contribuyendo
a una expectativa de vida que ha aumentado,
de 55 años el límite en los años
cincuentas, a oscilar entre 75 y 80 años
en la actualidad.
Pero, además de haberla prolongado,
es justo decir que la ha mejorado, de tal manera
que no sólo se vive más tiempo,
sino con una mejor calidad de vida.
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) es
una Institución que tiene casi los mismos
fines del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS), es de más reciente creación,
pero de origen similar, ya que nació en
el año de 1960 fundiendo en un solo
organismo los servicios médicos de todas
las secretarías de Estado, pensando
evitar en esta forma la duplicidad de recursos,
así como optimizar los servicios para
los trabajadores del Estado.
Atiende a 2 millones de burócratas,
que junto con sus familias, hacen un promedio
de 10 millones de derechohabientes, los que
reciben las prestaciones que en conjunto daban
cada una de las secretarías que se unificaron
para su fundación.
Puede decirse entonces que entre estas dos
grandes instituciones se atiende a 65 millones
de mexicanos, lo cual demuestra la extraordinaria
importancia que tienen, tanto social como políticamente
hablando.
Situación
Actual
A pesar de lo señalado y sin tomar
en cuenta la responsabilidad que corresponde
al
Gobierno de mantener en óptimo funcionamiento
estos servicios, se le dedica cuando mucho
un 6% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando
en todos los países civilizados del
mundo se destina entre el 15% y el 20%, con
la premisa fundamental de que la salud y el
bienestar social son de las más grandes
responsabilidades de un gobierno.
En la actualidad se habla de que el pago de
las pensiones y jubilaciones de los trabajadores
en México resulta ser un problema tan
grave que supera, desde el punto de vista del
Gobierno, el éxito enorme que representa
para la población el haber logrado que
el promedio de vida de los mexicanos sea en
este momento de mas de 75 años de edad.
Este beneficio se debe
sin duda, en primer lugar, al avance de la
ciencia y, en segundo,
a la existencia del IMSS y del ISSSTE, pues
es a través de sus programas como se
ha terminado con la etapa de las enfermedades
infecciosas que eran la causa del porcentaje
de muertes tan alto que había a edades
tempranas.
Con las reformas a la Ley del ISSSTE en 1993,
se incrementó en 2 % la aportación
gubernamental sobre el sueldo base de cotización
, a favor del sistema de ahorro para el retiro.
En 1997, se reformó la ley del seguro
social del IMSS, para iniciar el sistema individual
de capitalización, en el que el Estado
se obligó a participar con 35 % del
total de cuotas a la seguridad social, a diferencia
de 5 % bajo el sistema de reparto que establecía
la ley anterior, tal como se ve en el siguiente
gráfico.

Fuente IMSS.
La plantilla del IMSS alcanza los 375 mil 390
trabajadores activos y 120 mil pensionados,
mientras que los trabajadores afiliados al
instituto suman 10.5 millones de personas
en activo y 1.6 millones pensionados.
En el caso del ISSSTE, el número de
trabajadores contribuyentes es de 2.5 millones
y 450.000 de pensionados.
Sólo siendo un gobierno neoliberal se
puede creer que lo que es un adelanto social
extraordinario, se transforme en un conflicto
de intereses por el solo hecho de que cuesta
dinero, sin pensar en el bienestar del pueblo
que es la razón principal de la existencia
de los gobiernos.
Problemática
Si bien es cierto que los cálculos actuariales
con que se crearon los sistemas de jubilaciones
y pensiones en México, se hicieron sobre
los parámetros de vida que existían
hasta 1960, cuando ésta llegaba en promedio
a los 60 años de edad, lo que garantizaba
que las personas jubilándose más
o menos en ese tiempo, gozarían de esta
gran prestación unos cuantos años;
en cambio actualmente pueden hacerlo de 15
años en adelante y con una calidad de
vida mucho mejor.
Las aportaciones de 12.5 millones de trabajadores
y 800 mil patrones afiliados al Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS), ya no son suficientes
para cubrir la actual nómina de pensiones
de los trabajadores del instituto, por lo que
crecientemente se ha recurrido a los recursos
del presupuesto operativo.
El Consejo Nacional
de Población hace
ver que en el próximo cuarto de siglo
el porcentaje de la población mayor
de 65 años se duplicará.
A su vez, la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL)
destaca que el sistema de seguridad social
en México, como el de otros países,
no escapa al envejecimiento de su población.
Si bien en el próximo cuarto de siglo
se sumarán al mercado laboral por lo
menos 20 millones de personas que, de encontrar
ocupación, constituirán un bono
demográfico muy favorable para soportar
el crecimiento en los índices de dependencia
esperados para el segundo cuarto del presente
siglo, de no ser ese el caso el peso de esa
población en dicho periodo será excesivo,
aún con aumentos en las primas del sistema
de seguridad social.
Lo cierto es que en
los últimos 10
años el gasto en pensiones para los
trabajadores del instituto,78 mil 433 millones
de pesos, ha sido más del doble de lo
que el IMSS ha invertido en infraestructura
y equipo, 35 mil 452 millones de pesos.
Para este año, el gasto en pensiones
será cinco veces mayor a la inversión
que ejercerá el IMSS, en tanto que el
gasto de operación (compra de medicamentos,
equipo médico, construcción y
mantenimiento de clínicas y hospitales
) se ha venido reduciendo constantemente en
los últimos años y su tendencia
seguirá en los próximos, ya que
si en 2003 era insuficiente al significar apenas
606 pesos por derechohabiente, para el año
de 2013, en pesos de 2004, será apenas
de 301 pesos por cada asegurado.
Mientras los ingresos
por aportaciones de los trabajadores del
IMSS llegaron el año
pasado a mil 332 millones de pesos, el pago
por pensiones y jubilaciones superó 18
mil millones.
En el ISSSTE, en tanto,
se erogaron en 2003 más de 30 mil millones de pesos en pago
de pensiones y sólo recibió cuotas
y aportaciones por 9 mil millones.
La situación se agrava porque el número
de quienes gozan de una pensión aún
es elevado ( 120,000), además de que
otra cantidad significativa de trabajadores
activos se encuentra muy cercana al retiro.
En el IMSS, en menos de 10 años el número
de jubilados se duplicará, porque de
los 110 mil trabajadores que se contrataron
de 1977 a 1982 comenzarán a jubilarse
a partir de este año, y en 2013 serán
260 mil 423 los trabajadores del instituto,
que al no poder financiar sus pensiones con
su aportación propia, viven de las aportaciones
de los empresarios , los contribuyentes y los
trabajadores afiliados que cada año
han venido siendo menos en relación
a los jubilados; como se muestra en el cuadro
siguiente.
Trabajadores en activo por cada pensionado


Las
Razones que no se Mencionan para Explicar la
Crisis Financiera de los Sistemas de Pensiones.
Las verdaderas
razones que explican gran parte de la crisis
financiera de los
sistemas de
pensiones, no son como se nos quiere hacer
ver, en el sentido de que la culpa de la
crisis se da por los beneficios “exorbitantes” que
han obtenido los sindicatos a través
de sus Contratos Colectivos, ocultando
que hay otros factores que pesan mucho
más.
Uno de los factores que más ha influido
en la insuficiente recaudación de los
fondos es el estancamiento en el crecimiento
del empleo.
El número de trabajadores afiliados
al IMSS es prácticamente el mismo que
hace 5 años, mientras que el número
de los usuarios de los sistemas de salud y
los pensionados, IMSS e ISSSTE sumados, han
aumentado de 128 por cada mil asegurados en
1993, a 150 por cada mil en 2003.
La
Pérdida de
la Capacidad Adquisitiva del Salario.
Durante
los últimos 20 años
el salario ha perdido una gran parte de su
capacidad
adquisitiva por haber tenido ajustes menores
a la inflación, derivados de la política
de contención salarial que cargó sobre
los trabajadores la contención de la
inflación y redujo su capacidad de consumo.
Finalmente podemos señalar la mala administración
financiera de los fondos de pensiones, que
generaron un proceso de descapitalización,
aunado a un gran dispendio y corrupción.
Estas
razones han influido más en la
generación de la crisis de los sistemas
de pensiones y de la seguridad social, que
las condiciones establecidas a favor de los
trabajadores en los contratos colectivos.
Propuesta
Hace falta
fortalecer el sistema de seguridad social.
Pero debemos hacerlo con respeto
a las relaciones que establece el Contrato
Colectivo de Trabajo, con criterios de equidad
y de común acuerdo con los sindicatos
y con los representantes empresariales.
Es cierto que, ante
los cambios en la pirámide
de edades de la población y la reducción
en las cuotas obrero-patronales, dada la falta
de crecimiento económico y empleo, deben
revisarse las reglas para obtener la jubilación
y evitar una crisis financiera que limite la
posibilidad, en el futuro, de garantizar este
derecho. Pero la reforma que se necesita debe
cumplir, cuando menos, los siguientes criterios:
El monto de la
pensión debe ser suficiente
par un retiro digno.
Deben
revisarse las pensiones de privilegio que
con poco tiempo de trabajo,
obtuvieron
para sí los altos funcionarios
públicos,
empezando por suprimir las pensiones
millonarias de los expresidentes de
México.
Deben
definirse con precisión las
aportaciones de trabajadores, empresarios
y gobierno y llegar a un acuerdo sobre la
edad
de la jubilación, sin afectar
los derechos adquiridos y proyectando
estos cambios hacia
delante.
Es
preciso analizar el funcionamiento y el
costo de administración
de las actuales Afores-Siefores.
En particular, debe evitarse
la especulación financiera
y asegurar, con garantías
efectivas y ante cualquier circunstancia,
el futuro de los fondos de jubilación
y su aplicación para el
desarrollo del país.
Debe
ser prioritario mejorar, en forma sustancial,
la calidad
de los
servicios médicos
y el abasto de medicamentos e
insumos, tanto en las clínicas
del IMSS como en las del ISSSTE,
así como implementar un
programa de austeridad y de combate
a la corrupción,
tema que se aborda con mayor
amplitud en el compromiso 8.
Ninguna reforma
al sistema de seguridad social podría
realizarse sin la participación
y el acuerdo entre trabajadores,
empresarios y gobierno.
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