Otorgaremos
prestigio y respetabilidad a la presidencia
de la República. El Presidente de México
actuará como político responsable,
es decir, como hombre de Estado, no como jefe
de partido, de facción o de grupo. El
Presidente no utilizará a las instituciones
de manera facciosa, ni para ayudar a sus amigos
ni para destruir a sus adversarios. Representará a
todos los mexicanos y será un factor
de concordia y de unidad nacional.
Presidencia
Republicana y Democrática
El Presidente debe ser
el primero que respete su investidura actuando
siempre de manera republicana
y democrática. Nada puede dañar
más a la institución presidencial
que el comportamiento del presidente. Las prácticas
cortesanas y el dispendio deben ser erradicados,
empezando por las estructuras que de manera inmediata
dependen del presidente de la República.
Consideramos que el jefe del ejecutivo no requiere
de la parafernalia con la que lo han rodeado
y, perfectamente, puede ejercer sus responsabilidades
de manera eficiente si cuenta únicamente
con las oficinas de la secretaría particular
y la de comunicación social, así como
reduciendo a lo indispensable el personal de
apoyo que le brindan el Estado Mayor Presidencial
y Guardias Presidenciales.