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La Atención
a las Personas con Discapacidad En
México y en el mundo, en un principio,
las personas con discapacidad fueron objeto
de una marginación manifestada a través
de la exclusión pasiva, ya sea por internamiento
en su hogar, asilos u hospitales, o bien mediante
el abandono de la responsabilidad sobre estas
personas.
De hecho la atención a las personas
con discapacidad se centraba en el tratamiento
médico de la disfunción física
que presentaban, considerando su adaptación
a las diferentes situaciones, de ahí que
los modelos de atención se enfocaran
hacia una rehabilitación física
estableciendo centros que fomentaban las terapias
corporales o mentales como principal eje de
su acción.
En este caso el médico es el encargado
de dictaminar las acciones que deberían
de aplicarse a las personas con discapacidad
y sus familias, buscando la cura corporal o
biológica.
Con este enfoque se
crearon los centros de rehabilitación y educación especial,
establecidos en el país.
Después, la discapacidad empezó a
ser entendida bajo la política de la
rehabilitación, centrada en estudiar
las deficiencias y dificultades de este grupo
de población, otorgándoles el
papel de pacientes.
Particularmente, a
partir de la década
de los setenta, se incrementan los esfuerzos
internacionales en la materia.
En 1971 la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) difunde la Declaración
de los Derechos del Retrasado Mental y en 1975
la Declaración de los Derechos de los
Impedidos, resaltando la importancia de que
las personas con discapacidad tuvieran acceso
a la atención médica, educación,
capacitación y empleo.
En 1980, la Organización Mundial de
la Salud (OMS), a través del Centro
de Clasificación de Enfermedades de
París, publica la Clasificación
Internacional de Deficiencias, Discapacidades
y Minusvalías.
En ese mismo año, se celebró la
14ª Conferencia Mundial de Rehabilitación
Internacional, que publica la Carta para los
años 80, adoptando los conceptos de
la clasificación de la OMS.
En 1981, la ONU consideró el Año
Internacional para las Personas con Discapacidad
y en 1983 publica el Programa de Acción
Mundial para las Personas con Discapacidad.
De 1983 a 1992, la
ONU declaró la Década
de las Naciones Unidas para las personas con
discapacidad.
En 1983, la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), emitió el Convenio
159 sobre Readaptación Profesional y
el empleo de Personas Inválidas, en
el que establece un acuerdo internacional que
define la política destinada a asegurar
que existan medidas adecuadas de readaptación
profesional.
El avance en la concepción de la discapacidad
a nivel internacional, ha permitido que en
México se produzcan importantes cambios
tanto a nivel jurídico como en la conceptualización
de la presencia de la discapacidad, buscando
modelos alternativos que propicien una integración
en el ámbito productivo y social.
Sin embargo la aplicación de estos
modelos ha sido limitado a grupos y espacios
privilegiados, sobre todo en las grandes urbes
y con un impacto reducido a cierto tipo de
discapacidad y de la participación de
grupos organizados, sin lograr trascender hacia
los sectores pobres y marginados. De hecho
los Centros de Rehabilitación y Educación
Especial son utilizados para la generación
de modelos de atención más que
para atender la condición de vulnerabilidad
de las personas con discapacidad.
En la práctica se traduce en que las
políticas de atención impulsadas
hasta el momento, fomentan la atención
individualizada de la problemática de
la discapacidad, sin incluir a todos los tipos
de discapacidad y excluyendo a quienes no cuentan
con los recursos para acceder a los centros
de rehabilitación, limitando también
su participación en centros educativos
especiales y mucho menos en el ámbito
laboral.
La
Discapacidad en México
Aspectos generales
En México el 1.8 % de la población
total presenta una discapacidad, porcentaje
que equivale a la presencia de 1,795,300 personas
con discapacidad, de las cuales 52.6 % son
hombres y 47.4 % son mujeres.
Este sector de la población habita
en 1,561,993 hogares, que representa el 7 %
de los reportados en el país. El tipo
de hogar de las personas con discapacidad es
el siguiente:
|
TIPO
DE HOGAR |
TOTAL
DE HOGARES |
% |
Nucleares |
793,799 |
50.8% |
Ampliados |
631,668 |
40.4% |
Compuestos |
18,739
|
1.2% |
Corresidentes |
5,486 |
0.4% |
Unipersonales |
100,483 |
6.4% |
No especificado |
11,818 |
0.8% |
| Fuente:
Las personas con discapacidad en México:
una visión censal. INEGI. 2004 |
En los hogares donde viven las personas con
discapacidad, habitan 7,136,285 personas.
Resalta el hecho de 100,483 personas con discapacidad
viviendo solos, (hogares unipersonales).
El fenómeno
de la discapacidad hace referencia a una serie
de deficiencias físicas, intelectuales
y sensoriales que limitan la capacidad del individuo
para valerse por sí mismo y participar
en la vida social y productiva.(1)
(1) Normas
Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades
para las Personas
con Discapacidad
(resolución
aprobada por la Asamblea General de la Organización
de las Naciones Unidas).
Aún cuando la clasificación de
los tipos de discapacidad sigue siendo un asunto
de debate, la más frecuente incluye la
siguiente tipología:
La discapacidad motriz,
hace referencia a las alteraciones que limitan
el movimiento de las
extremidades inferiores, superiores y tronco.
La mental es la relacionada con alteraciones
de personalidad y problemas de aprendizaje. La
visual es la carencia del sentido de la vista,
la falta de agudeza visual o pérdida de
alguno de los lóbulos oculares. La auditiva,
disminución de la capacidad de escuchar
de uno o de ambos oídos o la no percepción
de sonido. La del lenguaje la disminución
para la estructuración adecuada del lenguaje
o la ineficiencia para la emisión de palabras
y la ausencia total de la capacidad de lenguaje
verbal.
En México, los tipos de discapacidad
presentan la siguiente distribución:
|
TIPO DE LA DISCAPACIDAD |
% |
Motriz |
45.3 |
Visual |
26.0 |
Mental |
16.1 |
Auditiva |
15.7 |
Del Lenguaje |
4.9 |
Fuente:
Las personas con discapacidad en México:
una visión censal. INEGI. 2004 |
La discapacidad es un
fenómeno multifactorial
en donde se identifican aspectos genéticos,
complicaciones perinatales, enfermedades crónico
- degenerativas, accidentes, adicciones, desnutrición,
carencia de servicios de salud, entre otras.
En el país, el origen de la discapacidad
señalado es el siguiente:
|
|
CAUSAS
DE DISCAPACIDAD
|
%
|
Enfermedad
|
31.6
|
Edad Avanzada
|
22.7
|
Nacimiento
|
19.4
|
Accidente
|
17.7
|
Fuente:
Las personas con discapacidad en México:
una visión censal. INEGI. 2004
|
Resalta la presencia
de la discapacidad por enfermedad, es decir,
567,315 personas adquirieron
algún tipo de discapacidad generada por
deficiencias en el diagnóstico, atención
inadecuada o falta de oportunidad en la detección,
lo que está relacionado directamente con
la insuficiente cobertura de los servicios médicos
y de acciones de prevención y cuidado
de la salud.
En términos porcentuales, el 72.6 % de
la población con discapacidad vive en
localidades urbanas, sin embargo, la prevalencia
de la discapacidad es un poco mayor en localidades
rurales 2.7% contra el 2.2 %.
Por entidad federativa,
el Estado de México
cuenta con la mayor concentración porcentual,
seguido del DF y Jalisco, estados que concentran
el 27.1% de la población con discapacidad,
mientras que por tasa de prevalencia, Yucatán
reporta la más alta: 2.9 por cada 100
habitantes, seguido de Colima y Zacatecas, con
el 5.2% del total nacional.
La distribución geográfica de
la población con discapacidad es la siguiente:
La situación de las personas con discapacidad
en México
Aunque se ha avanzado
en el establecimiento de un marco jurídico normativo que protege
y brinda garantías para que las personas
con discapacidad se incorporen a la vida social
y productiva, aún existen una serie de
limitantes que les impiden acceder en igualdad
de condiciones al ejercicio pleno de sus derechos
sociales.
De hecho la situación de desigualdad
de las personas con discapacidad se puede observar
en las diferencias detectadas en los indicadores
específicos para este grupo de población
y los nacionales en aspectos como los de educación
y trabajo:
|
|
INDICADOR
|
PERSONAS
CON DISCAPACIDAD
|
PROMEDIO
NACIONAL
|
Inasistencia
a la escuela de los niños de 6 a
14 años. |
37.1% |
8.7 %. |
Personas
que nunca asistieron a la escuela. |
24 % |
3 % |
Niños
de 8 a 14 años no saben leer ni
escribir. |
42.2 % |
4.5 % |
Población
de 15 años o más analfabeta. |
32.9 % |
9.6 % |
Población
mayor de 15 años que no tiene ningún
nivel de instrucción. |
35.5 % |
10.2 % |
Población de 15 a 29
años que asiste a la escuela. |
15.5 % |
24.7 % |
Promedio
de escolaridad de la población. |
3.8 grados |
7 grados |
Participación económica
de la población. |
25 % |
49.3 % |
Población
ocupada que no percibe ningún ingreso. |
13.9 % |
8.3 % |
|
Fuente:
Las personas con discapacidad en México:
una visión censal. INEGI. 2004
|
Este sector social se
encuentra muy por debajo de los niveles alcanzados
a nivel nacional en
aspectos asociados a la educación y al
trabajo, condiciones que se identifican con la
posibilidad de romper el círculo de pobreza
y marginación en que viven.
Las personas con discapacidad
viven una situación
de desigualdad y exclusión social, resultado
no sólo de sus limitantes físicas,
mentales y sensoriales sino de procesos sociales
de exclusión, confinamiento y abandono
que les impiden contar con la oportunidad de
acceder a los niveles mínimos de bienestar.
Son alarmantes los indicadores
que señalan
que 37 niños de cada 100 con discapacidad
no asisten a la escuela, que la tercera parte
de los mayores de 15 años son analfabetas
o que solamente la cuarta parte de este sector
tiene una participación económica.
Profundizando en los
indicadores sobre las características
sociodemográficas de la población
con discapacidad, se detectan agudas diferencias,
acorde al desarrollo alcanzado por las Entidades
que conforman el país, puesto que en casi
todos los casos, la atención a la salud
y la educación de las personas con discapacidad
en los Estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas,
son inferiores al promedio nacional.
A manera de ejemplo se presenta el siguiente
cuadro:
|
INDICADOR |
Personas con discapacidad |
Nacional |
Máximo |
Mínimo |
| Población derechohabiente a servicios
de salud. |
44.9 % |
70.4 %
Coahuila
|
23.4
Oaxaca.
|
| Asistencia a la escuela de los niños
de 6 a 14 años. |
62.9 % |
74.3
Distrito Federal
|
53.2
Oaxaca
|
| Niños de 8 a 14 años que
no saben leer ni escribir. |
42.2 % |
35 %
Coahuila
|
50.3 %
Guerrero
|
| Población de 15 años o más
analfabeta. |
32.9 % |
22.3 %
Nuevo León
|
50.3 %
Chiapas
|
| Población mayor de 15 años
que no tiene ningún nivel de instrucción. |
35.5 % |
19.3 %
Distrito Federal
|
53.2 %
Guerrero
|
| Promedio de escolaridad de la población. |
3.8 grados |
6.2 grados
Distrito Federal
|
2.3 grados
Oaxaca
|
Fuente:
Las personas con discapacidad en México:
una visión censal. INEGI. 2004 |
Como
se puede observar, las diferencias regionales
repercuten negativamente
en las condiciones de
vida de las personas con discapacidad: mientras
que en Coahuila 74.4 % son derechohabiente a
servicios de salud, la cobertura en Oaxaca sólo
abarca al 23.4 %. Aún con referencia al
promedio nacional, se observan una disminución
de 21.5 puntos porcentuales en el mismo indicador.
El modelo económico neoliberal ha profundizado
las desigualdades regionales, siendo la población
con discapacidad uno de los sectores sociales
en donde se ha polarizado significativamente
la inequidad.
A la vez es pertinente
señalar la carencia
y desigual distribución de los servicios
públicos: únicamente el 8 % de
las escuelas de educación inicial y básica
recibe servicios de educación especial.
Por Entidad la cobertura de los servicios en
las escuelas más alta es del 25 % y la
más baja de menos del 5 %(2) .
(2) SEP. Programa nacional
de fortalecimiento de la educación especial
y de
la integración educativa. 2002.
Los índices
de marginación señalan
a Oaxaca como el estado en donde se ubica el
mayor número de municipios con mayores
niveles de marginación(3) :
(3) El índice de marginación
corresponde al elaborado por el Consejo Nacional
de Población, estimado con base en los
resultados del XII Censo
de Población y Vivienda 2000.
Chiapas, Guerrero y Oaxaca
son los tres estados que presentan el más elevado índice
de marginación en el país, situación
que afecta las condiciones de vida de las personas
con discapacidad; la desventaja en que viven
se traduce en inequidad. A la situación
de discapacidad en que se encuentra este grupo
social, se le suma la carencia de los bienes
básicos: sin acceso a los servicios de
salud, rehabilitación, educación
y trabajo.
En el país,
más de la mitad de
los municipios (52.8 %) que conforman el territorio
nacional, son considerados como de muy alto y
alto nivel de marginación(4). En ellos
habitan 337,872 personas con discapacidad, es
decir,
el 19 % del total nacional.
(4) Estimaciones
realizadas por el Consejo Nacional de Población.
|
|
Nivel de
marginación
|
Total de
municipios
|
Población
con discapacidad
|
Muy alto
|
386
|
68,959
|
Alto
|
906
|
268,913
|
Medio
|
486
|
243,052
|
Bajo
|
417
|
294,262
|
Muy bajo
|
247
|
920,114
|
Total |
2,442 |
1,795,300 |
Las condiciones de vida
en estos municipios se caracterizan porque
su población vive
en analfabetismo, la falta de estudios básicos,
habitan una vivienda precaria y sin servicios
tales como agua y energía eléctrica,
existe desempleo y bajos ingresos. En suma, han
sido excluidos de los beneficios del desarrollo.
Estas condiciones afectan
aún más
a las personas con discapacidad que habitan en
esos municipios: a su limitante física,
intelectual o sensorial se le suma la exclusión
de los mínimos niveles de bienestar, colocándolos
en una situación de desventaja e inequidad
social.
La atención a las personas con discapacidad
en situación de pobreza y vulnerabilidad
social requiere el establecimiento de políticas
que permitan la atención urgente y prioritaria
de este sector.
Apoyar a quienes se encuentran
en desventaja por su situación de discapacidad y por
su situación de pobreza, es un principio
básico para el desarrollo de toda la sociedad,
que deberá traducirse en una política
social que garantice la equiparación de
condiciones para las personas con discapacidad,
sobre todo, aquellas en situación de pobreza
y marginalidad.
La
Experiencia de la Ciudad de México
Para revertir la situación de pobreza
y vulnerabilidad de las personas con discapacidad,
a partir del 1º de marzo de 2001 se inició el
Programa de Apoyo Económico a Personas
con Discapacidad de la Ciudad de México,
con una cobertura inicial de 40,333 beneficiarios,
dando prioridad a quienes habitan en unidades
territoriales de muy alta, alta y media marginación.
El programa entrega
un apoyo económico
mensual equivalente a la mitad del salario mínimo
vigente con el objetivo de “Contribuir
a mejorar la calidad de vida de las personas
con discapacidad y sus familias de escasos recursos
de zonas de media, alta y muy alta marginación
del Distrito Federal, así como prevenir
el confinamiento y/o abandono de niñas,
niños y jóvenes con discapacidad
más vulnerables de la Ciudad de México”. (5)
(5) Acuerdo
del Jefe de Gobierno del Distrito Federal,
Lic. Andrés
Manuel López Obrador, del 24 de enero
de 2001.
El comportamiento del programa de 2001 a 2005
se muestra en el siguiente cuadro:
|
|
AÑO
|
TOTAL
DE BENEFICIARIOS
|
INVERSIÓN
|
2001
|
40,333
|
241,998,000
|
2002
|
56,055
|
339,271,656
|
2003
|
63,630
|
487,358,104
|
2004
|
68,203
|
549,035,008
|
2005(6)
|
75,623
|
601,312,826
|
Total
|
2,218,975,594
|
(6) Meta establecida para el año 2005.
La cobertura anual y el porcentaje de atención
de las personas con discapacidad de 0 a 69 años
de edad, se muestra en la gráfica siguiente:

Con el fin
de determinar la utilización
que los beneficiarios estaban haciendo del apoyo
económico entregado, el DIF-DF realizó una
encuesta a 9,473 beneficiarios. Los resultados
se observan en la gráfica siguiente:

Los resultados obtenidos señalan que 85.8
% destinan el apoyo económico a bienes
de consumo básico: alimentación,
medicamentos, transporte y vestido. Para la atención
directa a la discapacidad como la adquisición
de aparatos auxiliares, asistencia a escuelas
de educación especial, la rehabilitación
y para la capacitación laboral 13.3 %.
Los resultados obtenidos
permiten concluir que el apoyo económico
entregado a los beneficiarios en el Distrito
Federal ha contribuido a:
a) Frenar el empobrecimiento de las familias
que tienen entre sus miembros a una persona con
discapacidad.
El programa
apoya a 61,220 familias que tienen entre sus
integrantes a
personas con discapacidad.
Con el apoyo económico se ha incrementado
el 50% de los ingresos a 49,000 familias.
Este apoyo
está siendo utilizado para
la adquisición de alimentos y vestido
de las personas con discapacidad en el 24.1
% y 16.7 % de los casos, respectivamente.
Derivado
de esto la persona con discapacidad adquiere
un papel de proveedor
económico,
pues ya puede contribuir al gasto familiar.
b) Propiciar
el inicio del proceso de integración
social de las personas con discapacidad.
Poder trasladarse
significa asistir con mayor regularidad a terapias
físicas, ocupacionales
o de lenguaje; que podrán ir a una escuela,
participar en actividades recreativas, culturales
y deportivas, el 22.1 % de los beneficiarios
invierte su apoyo en transporte.
La posibilidad
de contar con un soporte económico,
les permite un desplazamiento que se traduce
en una mayor participación y salir del
confinamiento.
c) Generar las condiciones para que las personas
con discapacidad inicien el proceso de autosuficiencia.
Tal es el
caso de las familias que destinan el apoyo
económico en el tratamiento terapéutico
de la discapacidad, adquiriendo medicamentos
(22.9 %) que requieren permanentemente y que
no tienen acceso a ellos por no formar parte
de algún sistema de seguridad social
o por su elevado costo en el mercado.
La diferencia
entre escuchar, ponerse de pie, mejorar la
función de alguna extremidad o no, es
el contar con aparatos o auxiliares tales como
sillas de ruedas, muletas, prótesis,
auxiliar auditivo, andaderas o aparatos ortopédicos
en extremidades. El 5.9 % de los beneficiarios
están cubriendo estos requerimientos
con el apoyo económico.
Algunas de
las discapacidades como son la deficiencia
mental, auditiva o visual requieren de procesos
educativos específicos que fomenten
el desarrollo de su potencialidad. Contar con
este tipo de educación puede llegar
a ser la diferencia en la calidad de vida que
tengan las personas.
|
|
ASPECTO
|
MEJOR
|
NO
MEJOR
|
IGUAL
|
| Alimentación. |
87.9
|
1.2
|
8.8
|
| Autoestima. |
82.3
|
3.1
|
11.3
|
| Tratamiento médico. |
78.2
|
4.8
|
14.3
|
| Aseo personal. |
72.8
|
2.2
|
20.9
|
| Desplazamiento. |
70.1
|
5.8
|
19.0
|
| Educación. |
42.5
|
17.4
|
26.5
|
Cabe resaltar
el aumento en la autoestima de la persona con
discapacidad,
situación
que reconoce el 82.3 % de los beneficiarios;
esto se ha logrado porque el apoyo económico
ha propiciado situaciones como las siguientes:
- Cambio de rol en
el ámbito familiar,
ya que se mitiga la imagen de carga para la familia.
- Cuenta con un respaldo
que le da seguridad para realizar actividades
por sí mismo,
para la toma de decisiones y para lograr un grado
de autonomía.
En conclusión, el apoyo económico
entregado a las personas con discapacidad ha
permitido:
-
Frenar el empobrecimiento
de 61,220 familias que tienen un integrante
con discapacidad,
ya que el apoyo representa un 50 % adicional
para 49,000 de ellas y el 25 % para otras
7,000.
Generar condiciones
para que las personas con discapacidad inicien
procesos de autosuficiencia
e integración y haya un aumento significativo
de su autoestima.
Que puedan atender
la diversidad de la problemática que presentan que va desde
la adquisición de servicios básicos,
la atención médica, la rehabilitación,
la adquisición de auxiliares y aparatos
ortopédicos, recibir educación
especial, o capacitación para el trabajo
dando la oportunidad a los beneficiarios y sus
familias para que determinen la utilización
de los recursos.
Programa
para la Atención a las Personas con Discapacidad
Las políticas públicas instrumentadas
por el Estado, deben sustentarse en estrategias
que asuman como prioridad la atención
a los grupos sociales que se encuentran en situación
de desventaja social, sólo de esta manera
se logrará incidir en la eliminación
de las causas estructurales que ocasionan la
inequidad y desigualdad en que viven millones
de mexicanos.
En este contexto, el
establecimiento de programas y acciones que
permitan la creación de
opciones para la población con discapacidad
que se encuentra en condición de pobreza
y vulnerabilidad social es una prioridad impostergable.
El Estado debe velar
por asegurar la prestación
de apoyo adecuado en materia de ingresos a las
personas con discapacidad que, debido a su discapacidad
o a factores relacionados con ésta, reciban
un ingreso reducido o se hayan visto privadas
de oportunidades de empleo, que han sido excluidos
de la educación, que no tienen acceso
a la salud o a una vivienda digna.
Esta condición es crucial para garantizar
la creación de oportunidades para las
personas con discapacidad, quienes sólo
así podrán aspirar a mejorar sus
condiciones de vida.
Es por ello la propuesta
del establecimiento de una política pública
a favor de este sector social que:
-
Incida directamente
en el ingreso personal y familiar de los
hogares con presencia de personas
con discapacidad.
Permita su aplicación en las
necesidades más apremiantes de las personas
con discapacidad.
Garantice una
continuidad que permita convertirse en
un sustento para desencadenar
procesos de autosuficiencia.
Reconozca la
diversidad de los requerimientos de la
discapacidad y la heterogeneidad regional.
Dé prioridad a aquellas que viven
en situación de pobreza y vulnerabilidad
social.
Para lograr lo anterior,
es necesario que en el proceso de planificación general y
en la estructura administrativa gubernamental,
se lleve a cabo un gran esfuerzo de austeridad
para que los gastos que no son estrictamente
necesarios de realizar, se destinen a programas
sociales de atención a los grupos más
vulnerables de la sociedad, en donde se incluye
a las personas con discapacidad.
La estrategia propuesta
para la atención
de este sector, consiste en la operación
de un Programa Nacional de Apoyo Económico
para las Personas con Discapacidad que atienda
directamente a las que se encuentren en una situación
de pobreza y marginación.
Este programa entregará mensualmente
una cantidad equivalente a la mitad del salario
mínimo a las personas de 0 a 69 años
que viven en los municipios con mayor pobreza,
para lo cual se integrará un padrón
de personas con discapacidad permanente con base
en:
Esto permitirá elaborar una base de datos
con la información de las personas con
discapacidad.
Los recorridos permitirán la ubicación
de los servicios existentes que garanticen la
entrega del apoyo económico directo a
las personas con discapacidad o al responsable
de su cuidado. En cualquier caso deberá garantizar
la oportunidad y transparencia en el manejo de
los recursos económicos.
La operación del programa se realizará en
las siguientes fases:
Primera:
Corresponde
a los 386 municipios de muy alto nivel de
marginación, de los
estados de Oaxaca (182), Veracruz (49), Chiapas
(44), Puebla (35), Guerrero (30), Chihuahua (10),
Hidalgo (9), Michoacán (7), San Luis Potosí (6),
Yucatán (5), Durango (3), Campeche (1),
Guanajuato (1), Jalisco (1), México (1),
Morelos (1), Querétaro (1).
En estos municipios viven 53,079 personas con
discapacidad.
La prioridad
será entregar el apoyo
económico al 100 % de las personas con
discapacidad de los municipios de muy alto nivel
de marginación.
Segunda:
Los 906
municipios de alto nivel de marginación, de los estados de Oaxaca
(276), Puebla (118), Veracruz (97), Yucatán
(77), Chiapas (65), Guerrero (37), San Luis Potosí (34),
Hidalgo (32), México (29), Michoacán
(28), Jalisco (19), Tamaulipas (14), Guanajuato
(10), Querétaro (10), Zacatecas (10),
Sinaloa (7), Chihuahua (6), Durango (6), Nuevo
León (6), Campeche (5), Sonora (4),
Tabasco (4), Tlaxcala (4), Morelos (3), Quintana
Roo
(3), Nayarit (2).
En estos municipios viven 189,354 personas
con discapacidad.
Tercera:
Contemplará los 486 municipios
de medio nivel de marginación, principalmente
de los estados de Oaxaca (76), Michoacán
(54), Puebla (46), Veracruz (39), Jalisco (32),
Zacatecas (27), Yucatán (21), Guanajuato
(19), México (18), Tlaxcala (17), Durango
(16), Hidalgo (16), Morelos (16), Tamaulipas
(12), San Luis Potosí (11), Tabasco (10),
Nayarit (8), Sonora (8), Chihuahua (7), Coahuila
(6), Chiapas (6), Guerrero (5), Aguascalientes
(3), Campeche (3), Querétaro (3), Sinaloa
(3), Colina (2) y Nuevo León (2).
En estos municipios viven 170,696 personas
con discapacidad.
Cuarta:
Las personas
con discapacidad que habitan en municipios
considerados como de bajo y muy
bajo nivel de marginación, que perciban
ingresos inferiores a dos salarios mínimos,
en los 665 municipios restantes de la República
Mexicana.
Con esta estrategia se
alcanzará una
cobertura de 698,890 incluyendo al 100% de personas
con discapacidad que habitan en municipios de
medio, alto y muy alto nivel de marginación.
Por año, así como la inversión
propuesta se observa en la siguiente tabla:
AÑO
|
META
FÍSICA
|
INVERSIÓN
|
2007
|
53,076
|
478,957,824
|
2008
|
242,430
|
2,321,509,680
|
2009
|
327,778
|
2,391,329,520
|
2010
|
698,890
|
7,304,798,280
|
A partir de este esfuerzo,
se construirán
las bases para cumplir con la incorporación
en igualdad de condiciones al desarrollo y el
ejercicio de los derechos aceptados internacionalmente
de las personas con discapacidad que consisten
en:
-
Igualdad efectiva
de los derechos civiles. Tales como protección
de la persona, libertades, derechos lingüísticos
y de comunicación.
Igualdad efectiva
en derechos políticos.
Tales como el derecho a formar partidos, unirse
a estos, a participar en la vida pública
y política, a participar en responsabilidades
cívicas)
Derechos sociales
y apoyo a las personas con discapacidad.
Tales
como la educación,
el trabajo, la salud, un nivel de vida adecuado,
vivienda, alimentación y vestido, a
la seguridad social, a la cultura, recreación
y deporte.
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