Las
Plantaciones que Debemos Considerar
Identificamos dos vertientes de plantaciones
forestales comerciales.
En la primera vertiente consideraríamos las plantaciones bajo esquemas
agroforestales, en donde estaríamos combinando cultivos agrícolas,
frutales y maderables en un rango de 600 árboles por hectárea.
En este caso se pueden fomentar diversas
especies, como el cedro entre otras.
La producción maderable comenzaría
a explotarse en este caso hasta los 15-20 años,
pero al combinarse con cultivos anuales, tendríamos
la ventaja de ir generando flujos anuales de
producción e ingreso.
En una segunda vertiente
tendríamos
las plantaciones silvopastoriles, en donde
combinaríamos la ganadería con
el cultivo de maderas preciosas en el orden
de 100 árboles por hectárea.
Aquí los árboles también
cumplen la función de proporcionar sombra
al ganado e incrementar el valor de la tierra.
Las especies en este
caso serían maderas
preciosas, como la caoba, que tendría
un horizonte de producción de 25 a 30
años.
Estrategia
Contamos a nivel nacional
con una gran experiencia, tanto en investigación como en la operación
que permiten asegurar el componente técnico
de este proyecto. Podemos construir 42 paquetes
tecnológicos para especies locales,
iniciando con un programa de 170 mil hectáreas
por año en promedio.
Al mismo tiempo que
se establecen las plantaciones, estableceremos
una estrategia de conservación
y explotación sustentable del bosque
o selva tropical. El bosque tropical biológicamente
es muy diferente a las plantaciones.
Se utilizarán muchos recursos para
la organización, por lo cual será necesario
diseñar conjuntamente con los productores
(comuneros, ejidatarios y pequeños propietarios)
los esquemas de producción, a fin de
que se apropien de los proyectos y aseguren
el éxito de los mismos.
Debe diseñarse la cadena productiva
(colecta y procesamiento de semillas, viveros,
plantación, mantenimiento, comercialización).
A mayor complejidad
en los sistemas productivos (múltiples), habrá menores apoyos
económicos, pero habrá mayor
complejidad en la interacción de las
cadenas de productos y los actores involucrados.
Este proyecto será evaluado en su
inversión, costos, empleos a generar,
e integración de cadenas productivas.
Sabemos de antemano, sin embargo, que el impacto
sobre el empleo será muy significativo
una vez que incorporemos un millón de
hectáreas. En cuanto al impacto social, éste
será invaluable para una zona tan castigada
por décadas de abandono y recientemente
por la emigración que se ha convertido
en la única alternativa de sobrevivencia.
Desde luego también
evaluaremos los mercados de madera, considerando
que actualmente
el 50% de la madera que consumimos en el país
proviene del extranjero. Además, la
producción de maderas preciosas tiene
asegurado el mercado internacional.
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